Embarazo y parto
Número de gestaciones y abortos, edad gestacional, medicamentos y traumatismos durante el embarazo, complicaciones y tipo de parto (eutócico o distócico, con el motivo cuando aplica).
Cuando el paciente es menor, la consulta no puede ser la misma. Clarya levanta la historia clínica pediátrica completa -- embarazo y parto, datos al nacer, desarrollo psicomotor y antecedentes patológicos -- sin que tengas que activar nada: el paso aparece solo al abrir el examen de un menor. Sirve igual a un optometrista en una óptica que a un oftalmólogo pediatra en consultorio.
Examen visual · EX-004907
Paciente menor · antecedentes pediátricos pendientes
No es un campo de notas libres donde cada optometrista escribe lo que se le ocurre. Son cuatro bloques con sus campos, para que la historia quede igual de completa la levante quien la levante.
Número de gestaciones y abortos, edad gestacional, medicamentos y traumatismos durante el embarazo, complicaciones y tipo de parto (eutócico o distócico, con el motivo cuando aplica).
APGAR y Silverman, peso y talla al nacer, y el tipo de alimentación: lactancia materna, fórmula o dieta familiar.
Tono muscular, control de esfínteres, inicio de escolarización, primera separación, estimulación temprana, personalidad y manierismos.
Alergias, antecedentes quirúrgicos, traumatismos, enfermedades congénitas e infectocontagiosas, e inmunizaciones.
Los datos de la madre (embarazo y parto) se registran separados de los del menor, como corresponde a una historia clínica pediátrica, y los bloques largos se pliegan para que la pantalla no se vuelva un formulario interminable.
El examen visual está organizado en pasos numerados, y el pediátrico se suma como primer paso únicamente cuando corresponde.
Clarya reconoce que el paciente es menor de edad y agrega el paso Datos pediátricos. Con un paciente adulto ese paso no aparece.
Capturas los cuatro bloques. Se autoguarda mientras trabajas, así que una interrupción a media consulta no te cuesta el avance.
Mientras los antecedentes no estén capturados, el paso lleva un aviso visible. No se pierde entre las demás pestañas ni depende de que alguien lo recuerde.
Antecedentes médicos, exámenes y receta continúan igual. La graduación resultante viaja sola a la venta y a la orden de laboratorio, como en cualquier otro paciente.
La historia pediátrica se guarda una vez y acompaña al paciente en cada consulta futura. En la siguiente visita ya no se vuelve a preguntar.
La historia clínica de un niño es la misma la levante quien la levante. Por eso los antecedentes pediátricos de Clarya sirven igual en una óptica que en un consultorio de oftalmología pediátrica.
Embarazo, parto, APGAR, peso al nacer y desarrollo psicomotor son los antecedentes que orientan una valoración infantil, sin importar la especialidad de quien consulta.
Cada consulta guarda diagnóstico y observaciones, y queda en el expediente del paciente. En la revisión de control tienes el historial completo, no solo la última medición.
Si en el consultorio atienden varios especialistas, cada uno tiene su agenda y sus consultas, con permisos por puesto.
Hasta dónde llega: Clarya cubre la valoración, el expediente y el seguimiento del paciente. No es un expediente hospitalario -- no maneja notas quirúrgicas ni recetas de medicamentos. Si tu consulta es de valoración y control, encaja; si operas y necesitas documentar cirugía, se te va a quedar corto y preferimos decírtelo antes.
Buena parte de lo que explica un problema visual infantil ocurrió antes de que el niño llegara a tu consultorio: cómo fue el embarazo, si hubo complicaciones en el parto, el peso al nacer, cómo ha sido su desarrollo. Sin esos antecedentes, el examen te dice qué ve el paciente hoy pero no ayuda a entender por qué.
El problema práctico es que esa historia casi nunca se levanta completa: se pregunta lo que se alcanza en la consulta, se anota en una hoja aparte y para la siguiente visita ya no aparece. Tener los campos dentro del examen -- y que el sistema avise cuando faltan -- es lo que hace que la historia exista de verdad.
No. Clarya detecta que el paciente es menor de edad y agrega el paso de datos pediátricos al examen automáticamente. En un paciente adulto ese paso simplemente no existe, así que el examen no se llena de campos que no aplican.
El examen marca los datos pediátricos como pendientes con un aviso visible, y puedes completarlos después. La captura se autoguarda mientras trabajas, así que no pierdes lo que ya habías registrado.
Sí. El bloque de embarazo y parto corresponde a la madre y el resto al menor, y así están separados en la ficha. Es la forma en que se estructura una historia clínica pediátrica y evita confundir a quién pertenece cada dato.
Sí. La historia clínica pediátrica -- embarazo y parto, datos al nacer, desarrollo psicomotor y antecedentes patológicos -- es la misma que levanta cualquier especialista que atiende niños, y el expediente guarda diagnóstico y observaciones de cada consulta. Lo que Clarya no es, y conviene decirlo, es un expediente hospitalario: no maneja notas quirúrgicas ni recetas de medicamentos. Si tu consulta es de valoración y seguimiento, encaja; si operas y necesitas documentar cirugía, se te va a quedar corto.
Sí, y de hecho es cuando más ayuda: como el paso aparece solo con pacientes menores, no estorba en el día a día y garantiza que la historia completa se levante justo en el caso en que sí hace falta.
No. Clarya funciona en el navegador desde cualquier computadora, tablet o celular con internet. No hay instalación ni servidores que mantener en tu óptica.
Tú lo defines. El sistema maneja roles y permisos, así que puedes decidir qué ve y qué puede hacer cada puesto: optometrista, vendedor, cajero o administrador.
Sí. Contamos con importación masiva desde Excel para pacientes, exámenes y catálogo de productos, con vista previa antes de aplicar los cambios para que revises que todo esté correcto.
En la demo abrimos el examen de un paciente menor y recorremos la historia clínica paso a paso.